
Como un espantapájaros
de brazos abiertos,
espero.
Que venga mi pájaro
a trinarme la mañana!
Dulce canto,
aleteo tibio que me abriga.
Que venga,
a posarse
sobre mi hombro.
Y con su pequeño pico
me acaricie,
me haga compañía.
Nada en especial ni en particular.....





Tu sos para mí,
el comienzo de un rayo de luz.
La raíz.
La simiente.
Pilar de mí.
Pilar del sentido.
Contigo y sin tí,
el compromiso es con la vida.
Me vives, te vivo.
Vivimos lo que hoy es.
Mañana?
No sé del mañana,
hasta que llega.
Pero llego a el
por mí y por tí.
Dulce, tierna simiente,
de luz y verdad.
La tuya y la mía,
la de todos.
Todos en tí y en mí
y todos el mundo.
Agua,
eres agua clara.
Miel, dulce miel.
Relámpago,
y temblor.
Mueves a tu son
mis notas.
Mi armonía te canta a tí.
Y al mundo...
